You are currently browsing the category archive for the 'Mi diario H' category.
Por más fuerte que suba la música el ruido de mi cabeza nunca se calla.
Tan sólo mengua cuando la palpitación del sexo me nubla la razón.
A media tarde, te saltaría encima sin importarme tu estado civil, tu edad, o el daño que te egoista personalidad me pudiera llegar a hacer si me enamorase de ti.
Te arrancaría la ropa interior y te haría cosas prohibidas en muchos países.
El alma solitaria, tiende a refugiarse en los sueños.
Sueña con algo irreal, un amor inalcanzable que lo arranque de la realidad y le sacuda por completo.
cuando encuentra un alma afín, vacía en ella todo el deseo preñado de sueños díficiles de realizar.
La realidad nunca es tan dulce como nuestra ilusiones.
La realidad es cruda y amarga, y a veces nos daña, y las heridas se infectan durante mucho tiempo.
La realidad pero, es palpable y tiene temperatura.
Y al igual que un empacho de dulces, es mejor que nos duela por habernos saciado de ella, a que nos duela por hambre.
Ante las grandes angustias de la vida, de cualquier vida, tan sólo hay dos herramientas que conviene tener a mano:
Arte y amistad.
El arte es la belleza, aquello que provoca nuestra reacción (excitando o relajando) nuestro ser.
A veces el arte es la sublimación de los deseos del artista, que vacía en su obra sus deseos y sus angustías.
Lograr una obra de arte es dificilisimo,
pero no tanto como contar con un verdadero amigo.
Chismorreos:
- Aún no conoces “Sábanas Blancas”?
- Yo sí, yo sí, jijji
- ¿Qué? ¿Cómo?
- Debes visitar ese web es lo más
![]()
Qué corra la voz, qué corra la humedad
Los grandes pensadores de la historia son, en su mayoría, hombres.
Pero yo nunca he podido mantener una conversación con un hombre cuya charla no divagase, en menos de diez minutos, hacia las mujeres. Es por eso que cuando aparece un hombre cuyo discurso es más profundo, más elevado, y más reflexivo que el de sus semejantes, pasa a la historia.
Porque es un bicho raro.
Y las chicas son guerreras ^^
Había una vez una caperucita roja y un lobo feroz.
Un lobo salvaje y egoista, con el rabo tieso y las fauces chorreantes de sangre y saliva
Una caperucita con nieve entre los pechos, los muslos fríos y los ojos congelados de miedo
Y ocurrió que aquella criatura sin domesticar, cuyo único objetivo era seguir sus instintos, exterminó a todos los lobos del bosque, y relamió sus pequeños labios de niña buena.
He estado muy ocupado con mis tareas.
Textos de risa que nadie lee
Textos de dolor que nadie entiende
Textos antes los que me piden imágenes
Y imágenes para las que no me piden nada
el titánico esfuerzo que hace un artista
jamás tiene recompensa si el artista no logra encontrarla en sí mismo
De los demás, del mundo exterior, de los lectores no se puede esperar nada
Lo que ellos leen, nunca es lo que uno escribe.
Y lo que yo escribo, nunca lo lee nadie
.
Leo para no pensar.
Para no pensar que no tengo nada en qué pensar.
Leo sobre vidas que no entiendo.
Realidades que desconozco descritas con palabras que no uso.
Leo sobre ti
Porque tampoco existes, ¿a qué no?
Si de verdad fueras real, me arrancarías el libro de las manos
oh, sí, y lo lanzarías contra la pared
y mientras resbalase hasta el suelo,
hundiriras esa lengua hasta mi garganta.
Y los demás lo leerían
Lo leerian para no pensar
porque ellos tampoco tiene nada en qué pensar.
.
Nunca he estado tan cerca de la locura.
Quiere abrirte en canal y llegar donde nadie ha llegado
arrastrarte hacia abajo, hacia donde no hay sonrisas de cortesía, sino carne y olores mareantes
Quiero que pruebes mi llanto y mi desesperación,
a ver si entonces te sigue pareciendo todo tan bonito como el prado verde en el que nos imaginas.
Estoy llendo de arañas y gusanos viscosos, de deseos ilegales y alambres puntiagudos
.
Te odio. Te odio y te desprecio.
Y lo que dices y lo que escribes.
Me niegas tu piel, tu calor, tu sexo palpitante y empapado de deseo.
y me restriegas palabras cariñososa; latigazos más hirientes que insultos
las palabras no me sirven para lo que necesito.
Ven, sácame de aquí, arráncame de las garras de mi locura
Deja de castrarme con futuros improbables
lo único que tengo es este día ensordecedor y enfermo
y una noche llena de culpabilidad y reproches
Soy tan fragil, tan poquita cosa, que nadie ve en mí el genocidio de mis sueños.
Nadie puede hacer nada por ellos, y se mueren en mi garganta.
He deseado la muerte tantas veces, que ya nisiquiera tiene sentido para mí.
¿Quién vive? ¿Quién muere? Sólo veo máscaras pululando a mi alrededor
Ni siquiera sé si eres real, y no entiendo qué me dices.
Ni tus gritos, ni tus llantos, ni tus besos, ni tus deseos…
¿Acaso hay algo real? ¿Acaso no te he inventado yo?
.
No puedo evitar ser como soy. Y siendo como soy, espero que un día dejé de ser así.
La vida es lo que hay más allá de mi ventana.
El atardecer y el amanecer, para el que no los vive, son lo mismo. Y cada día es ayer.
Sueño despierto.
Sueño y espero.
Espero despierto.
Y de mientras, los años caen y la vida se está yendo… ahora mismo.
Toda la realidad que observo, que describo y que detallo, es realidad que no vivo.
















Lo último que nos han dicho...