.
Leo para no pensar.
Para no pensar que no tengo nada en qué pensar.
Leo sobre vidas que no entiendo.
Realidades que desconozco descritas con palabras que no uso.
Leo sobre ti
Porque tampoco existes, ¿a qué no?
Si de verdad fueras real, me arrancarías el libro de las manos
oh, sí, y lo lanzarías contra la pared
y mientras resbalase hasta el suelo,
hundiriras esa lengua hasta mi garganta.
Y los demás lo leerían
Lo leerian para no pensar
porque ellos tampoco tiene nada en qué pensar.



No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo