Soy tan fragil, tan poquita cosa, que nadie ve en mí el genocidio de mis sueños.
Nadie puede hacer nada por ellos, y se mueren en mi garganta.
He deseado la muerte tantas veces, que ya nisiquiera tiene sentido para mí.
¿Quién vive? ¿Quién muere? Sólo veo máscaras pululando a mi alrededor
Ni siquiera sé si eres real, y no entiendo qué me dices.
Ni tus gritos, ni tus llantos, ni tus besos, ni tus deseos…
¿Acaso hay algo real? ¿Acaso no te he inventado yo?